Los Andes, otro empate y van…

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Los Andes empató 1-1 con Platense por un golazo en el final de Juan Pablo Segovia, quien llevó al equipo para delante cuando los nervios se apoderaban del Gallardón. Daniel Vega había adelantado a la visita a los 7 del primer tiempo.

En mas de 30 minutos pasó de todo. Errores defensivos, cambios, mucho tiempo hecho por el rival, un zurdazo inapelable del ex Atlanta y gresca en el cierre con algunas cuentas pendientes.

En la jerga futbolístico el termino “Guapo” tiene varias connotaciones, algunas erróneas, desviadas, y otras que destacan a jugadores que en los momentos complicados, aparecen para ponerle el pecho a la situación

Aquel que pega una patada brusca y se hace expulsar, que busca todo el tiempo el roce y la provocación (como volvió a suceder con Barrientos), o que te deja con un hombre menos en cualquier lapso de 90 minutos, no es el que está encasillado en esa denominación

Quien entra de manera perfecta en ese adjetivo es Juan Pablo Segovia, que con su equipo perdiendo e inundando por las dudas, la ansiedad y los nervios de la primera caída, se los puso a todos en su hombro, tomó la pelota, cruzó la línea divisoria, combinó con Oswaldo Blanco y sacó un zurdazo que tuvo como consecuencia un desahogo interminable. Era el empate, el premio a la búsqueda con tesón, y al “guapo” que tiene Los Andes en el fondo

Porque apareció cuando no había claridad; quitando en el mano a mano, no acumulando tarjetas, siendo duro, pero limpio a la hora de marcar, y además, dilucidándose como el goleador que tiene el “Milrayitas” en el campeonato

La pregunta en la previa era si en 28 minutos, divididos en dos tiempos de 14 podía pasar algo, si iban a meterse en el encuentro los futbolistas, o si cuando se ambientaran, tendrían que cambiar de lado para volver a empezar.

Sucedió de todo, un gol de Daniel Vega en el amanecer, a los 7 minutos tras un quedo de la defensa, que dejó infiltrar a Melivilio (el mas determinante de Platense), sacando un centro que encontró en soledad a “Trapito”, quien la rozó al primer palo de Gagliardo

Era un baldazo de agua fría para un equipo que tenía algunos desacoples atrás y debía caminar el mini-partido con un gol en contra.

Sumado Zeballos rompiendo constantemente, con un activo Ortiz, y un Soriano que jugó mas en la zona de definición, el local fue, sin encontrar los espacios y teniendo algunos players, que quedaron en deuda. Uno de ellos, Ricardo Vera, que sigue retrocediendo demasiado y no es fulgurante en la zona de explosión.

En la segunda parte, Barale y Mbombaj, por Bravo y Vicente. El centro del “Rana” no tuvo en Zeballos al receptor de una pelota que cruzó todo el escenario menor de Flores.

Fue ahí donde se empezó a adueñar el nerviosismo, porque después de vallas invictas, y sin perder en el certamen, Los Andes veía cerca una derrota en tan solo 28 minutos.

De contra lo tuvo Melivilio, pero su cabezazo se murió en las manos de Gagliardo. Y el quiebre llegó a los 13, con la mencionada maniobra de un “Guapo” Segovia que arrancó, se metió a terreno antagónico, Blanco se la sacó de encima y este se animó a rematar, viendo como la caprichosa se elevaba cada vez mas y hacía estéril el vuelo el uruguayo arquero “Calamar”.

Quedó tiempo porque hubo varios minutos de descuento ya que los de Monzón intentaron enfriar desde su tanto todo el tiempo posible, tirándose al piso, retrasando las modificaciones, y tardando mucho en cada saque de arco.

Esto produjo un enojo, con posterior gresca, donde siempre está Hugo Barrientos, que en el diccionario no entrará en la consideración de “Guapo”, porque este es el que se pone el equipo al hombro como lo hizo Segovia

Es un golpe anímico para el “Milrayitas”, más allá de conjugar su tercer empate seguido. En este ciclotímico campeonato, una serie de victorias te dejan en la cúspide y eso tendrá que buscar el conjunto de De La Riva.

Como dato positivo, Ortiz apareció mas activo y tuvo relámpagos de fútbol. Soriano estuvo en su lugar de la cancha, de la izquierda hacia el centro del área y queda pendiente el desequilibrio de Vera.

Zeballos otra vez fue el de antes, Lorefice con mucha prestancia, y faltó por las bandas, lugar que quizás el entrenador pueda retocar para lo que viene.

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