El «Milrayitas» ganó, pero no sucedió el milagro

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No le alcanzó a Los Andes con vencer a UAI Urquiza como local 2-0 porque Fénix le ganó a Merlo con gol de Riquelme y clasificó en el último lugar. Los tantos de Rose y Vera no sirvieron demasiado. El equipo de Nardozza tuvo muchas oportunidades pero las despilfarró y llegó a la última fecha dependiendo de cinco resultados. Cuatro se dieron, pero el tanto de Merlo nunca apareció. Igualmente que el árbol no tape el bosque. Los de Villa Lynch terminaron con siete y el “Milrayitas” con 10 por la roja a Segovia.

La última imagen es que Los Andes estuvo a un gol de meterse en el Reducido. Que le ganó con justicia, pero poca inteligencia a la UAI Urquiza que terminó con siete jugadores.

De cinco resultados que necesitaba se dieron cuatro, dado que hizo los deberes en Lomas, empató Barracas, igualó Dálmine, que condenó a Defensores, Morón no pasó del cero contra Flandria, pero el gol de Marcos Riquelme de Fénix y el triunfo 1-0 sobre Merlo, clasificó a los de Pilar, y dejó séptimo a los de Nardozza.

 

Esta fue la escenografía del domingo, en donde el “Milrayitas” mereció más en una primera parte que terminó 0-0 contra los visitantes que vinieron con algunas suplentes. En el segundo tiempo y luego de los 13 minutos todo se desvirtuó.

 

Penal contra Barale, expulsiones de Duete y Ferreyra; Yerro de Vera desde los 12 pasos, rebote con gol de Rose y una vorágine inentendible que casi plasma el empate de los de Aldirico.

 

Leonardo Celiz vio la roja, pero ocho contra once, Los Andes no supo como abrir la cancha, innecesariamente se suicidó en el fondo y casi lo empata Villar, pero apareció la gran respuesta de Gagliardo.

Luego de un córner en contra, la respuesta fue un centro de Soriano para el segundo gol marcado por “Chipi” Vera. Las rojas de Bauchet y Segovia, el tumulto en la boca del túnel mostraron la poca inteligencia, y la dependencia de lo que sucedía en Merlo, donde Fénix sacó la ventaja, lo aguantó y pegó el batacazo.

 

Tras el análisis del fin de semana viene el de las 42 fechas. Los Andes se quedó fuera del Reducido por errores propios, ya que contó con muchísimas oportunidades para estar adentro del cuadrangular y las despilfarró contra equipos como Tristán Suárez, Colegiales, Armenio, o Estudiantes. La semana pasada si vencía a los juveniles de Caseros dependía de si mismo este domingo.

 

Un plantel con muchos apellidos, pero que solo rindieron los de mitad de cancha hacia atrás como Gagliardo, Segovia, Martínez, Franco, y Lorefice.

Rendimientos muy por debajo de lo esperado de los que vinieron con la chapa y los goles en otros equipos como Soriano, Vera y Ortiz.

 

Un entrenador que estaba abatido en Villa Lynch hace una rueda pero que le dieron la pretemporada y los dos refuerzos para soportar hasta Flandria con una caída 4-0. Los Andes en este campeonato cayó contra los dos descendidos,  el de Jáuregui y UAI Urquiza, Colegiales, el peor del campeonato y equipos que no jugaban por nada en el final.

 

Un Nardozza que le impregnó motivación y buenos planteos en el comienzo de su etapa, pero que equivocó el camino en Caseros cuando solo necesitaba un triunfo por la mínima y se desprotegió demasiado. Además, se pasó de vuelta cuando mas frío debía estar y hoy estuvo a punto del 1-1 por no sacar el pie del acelerador.

 

Para el final los “proyectos futbolísticos”. Hay un crecimiento social y de las restantes actividades sin precedentes, pero hace años que Los Andes tiene una política que solo le dio un ascenso esporádico en el 2008, pero que peleó dos veces por el descenso, consiguió rasguñando una clasificación con Cascini y se quedó afuera en este torneo.

 

Figuras compradas sin un horizonte claro. Técnicos que pasan y sub-comisiones de fútbol que se arman,  duran poco y que no se cuanto poder de decisión tienen sobre lo que sucede

 

Se sabe cual es el camino que no se debe seguir, será cuestión de barajar, dar de nuevo, saber que jugadores deben permanecer, empezar a fomentar seriamente las inferiores para que aparezcan juveniles, y estar convencidos de quien tiene que ser el entrenador, potenciando las virtudes, y corrigiendo los defectos.

 

Otro sinsabor, un nuevo torneo donde el armado es para pelear por todo, y el camino tiene espinas por fallas en las decisiones. Algunos apellidos son inobjetables, pero que luego no rindieron. Otros inexplicables, cuando tenías dos refuerzos solamente para traer. Cuando repetís las determinaciones y el final siempre es esquivo hay que parar la pelota cambiar de rumbo, sabiendo que no hay formulas mágicas, pero si tendrá que aparecer la seriedad para afrontar un camino futbolístico con bases sentadas

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