40 años de Democracia: El Concejo Deliberante de Lomas de Zamora realizará este lunes una sesión Especial en el Pozo de Banfield

En el año que se celebran los 40 años de democracia ininterrumpida en nuestro país, el Concejo Deliberante de Lomas de Zamora llevará a cabo el próximo lunes 20 de marzo una sesión Especial en el Espacio para la Memoria, ex Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio (ex CCDTyE) «Pozo de Banfield» a las 14 horas.

Los concejales y concejalas lomenses sancionaron en 2022 una Ordenanza en la cual se establece la realización de una sesión Especial en el ex Centro Clandestino en el transcurso de este mes durante cada año, en el marco de la conmemoración del 24 de marzo “Día de la Memoria”.

A 4 días de un nuevo aniversario del golpe de Estado que dio inicio a la última dictadura cívico-militar, el Cuerpo Deliberativo realizará la segunda jornada en el Pozo de Banfield ya que el año pasado fue la primera jornada legislativa histórica en su compromiso por mantener viva la memoria, la verdad y la justicia, frente a los crímenes de lesa humanidad.

En esa dependencia policial, durante el periodo comprendido entre el 21 de octubre de 1974 y el 1ro de enero de 1977, funcionaron las divisiones Delitos contra la Propiedad y Seguridad Personal, subordinadas a la Dirección de Investigaciones de la policía. A partir del 1ro de enero de 1977, se instalaron las direcciones de Seguridad, Investigaciones e Informaciones.

El Pozo de Banfield fue uno de los 230 centros clandestinos que funcionaron en la provincia de Buenos Aires durante la última dictadura cívico militar

Tenía tres plantas: en la planta baja se encontraba la oficina del jefe, la sala de torturas y otras dependencias.

En el primer piso había calabozos, oficinas, comedor, casino de personal, cocinas y baños, mientras que en el segundo piso había más celdas de apenas 1,50 por 2,50 metros y sanitarios. En ese piso, en total, había 24 calabozos, divididos en dos sectores para hombres y mujeres.

El Pozo de Banfield tenía la particularidad de ser un centro de recepción y permanencia transitoria de detenidos, pero cobró macabra notoriedad por ser un lugar en el que se practicó tortura sistemática y violencia sexual, como parte de una estrategia militar de deshumanizar a las personas secuestradas.

En el lugar también se instaló una maternidad clandestina, desde la que se sustrajo, ocultó y cambió la identidad de hijos e hijas de personas secuestradas.

A fines de 1978 se desmanteló el centro clandestino y el edificio siguió siendo utilizado para alojar detenidos legales hasta mediados de los ’90. El 30 de agosto de 2006 el decreto 2.204/06 desafectó el uso del inmueble a favor de la Secretaría de Derechos Humanos con destino al funcionamiento de un espacio para la memoria, promoción y defensa de los derechos humanos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *