4245-0439

La jornada del martes 28 de abril comenzó con un nuevo escenario de frustración para los miles de trabajadores y estudiantes que dependen de la Línea Roca para trasladarse hacia la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Una serie de fallas técnicas localizadas en la estación Temperley, el nodo logístico más importante del sistema ferroviario del sur, provocó interrupciones y demoras significativas en los ramales Alejandro Korn, Ezeiza y Bosques vía Temperley. La situación, que se repitió por segundo día consecutivo, dejó andenes colmados y pasajeros buscando alternativas desesperadas en colectivos que no dieron abasto ante la demanda espontánea.
Desde la empresa Trenes Argentinos informaron que los problemas técnicos estuvieron vinculados al sistema de señales y a la infraestructura de vías en el ingreso a la terminal de Temperley, lo que obligó a reducir la velocidad de las formaciones por motivos de seguridad. No obstante, la explicación oficial no logró calmar los ánimos de los usuarios que, a través de redes sociales, reportaron que la frecuencia en estaciones como Lomas de Zamora y Lanús llegó a superar los 40 minutos entre tren y tren. Este incidente se suma a un historial de precariedad que parece haberse profundizado en el último bienio, marcando una tendencia preocupante en el servicio de transporte público más masivo del país.
El trasfondo de esta crisis no es puramente circunstancial. Desde el sindicato de maquinistas La Fraternidad, que encabeza Omar Maturano, ya habían advertido que el sistema se encamina hacia un colapso operativo si no se revierte el proceso de desinversión estatal. Según los gremialistas, la falta de repuestos para las locomotoras y el mantenimiento deficiente de la infraestructura eléctrica son las causas reales de estas ‘fallas técnicas’ que se informan diariamente. Además, recordaron que el Gobierno Nacional declaró la ‘emergencia ferroviaria’ hace dos años, pero que los fondos destinados a la modernización del sistema se encuentran prácticamente paralizados, afectando no solo al Roca sino también a las líneas San Martín, Sarmiento y Belgrano Sur.
La situación en el Tren Roca es particularmente crítica dado que moviliza a más de 500.000 personas por día. El ramal Temperley-Haedo, por ejemplo, ya funciona con frecuencias mínimas, y los ramales eléctricos que conectan con Constitución están operando con una cantidad de formaciones inferior a la ideal. Expertos en transporte señalan que la falta de inversión en el mantenimiento preventivo obliga a realizar reparaciones de emergencia que solo sirven como ‘parches’ temporales, garantizando que los incidentes como el de hoy vuelvan a repetirse en el corto plazo. La incertidumbre sobre el futuro del servicio genera un impacto directo en la productividad y la calidad de vida de los habitantes de la Zona Sur.
La comunidad de Lomas de Zamora se movilizará para exigir seguridad tras el crimen de Agustín Rivero, el…
Agustín Rivero, de 21 años, fue atacado por delincuentes que bajaron de un auto negro. La comunidad universitaria…
Banfield no pudo quebrar el cero frente al líder y su técnico estalló contra los rumores de renuncia,…
Este jueves se dará inicio al proceso judicial contra el acusado de asesinar a Malena Soto. El caso…