4245-0439

La tramitación judicial en torno al femicidio de Noelia Rivero, la joven de 30 años asesinada en la localidad de Temperley, registró un capítulo de máxima tensión institucional y comunitaria. El único imputado en la causa, Tomás Núñez, quien fuera pareja de la víctima, se negó a prestar declaración indagatoria ante las autoridades judiciales luego de haber recibido el alta médica en el Hospital Luisa C. de Gandulfo de Lomas de Zamora, institución sanitaria donde permanecía internado bajo custodia tras haber intentado quitarse la vida luego de perpetrar el crimen.

El hecho delictivo, que conmocionó a los vecinos de la Zona Sur, tuvo lugar el pasado miércoles cuando Núñez se comunicó telefónicamente con la línea de emergencias 911 manifestando que mantenía cautiva a su pareja y que pretendía acabar con su vida. Pese a las negociaciones entabladas y al rápido despliegue de la Policía Bonaerense, que logró ingresar a la vivienda a través de los techos de las propiedades linderas, los uniformados hallaron el cuerpo sin vida de Noelia Rivero en medio de un charco de sangre. Las pericias posteriores revelaron que la víctima presentaba múltiples heridas punzocortantes que le ocasionaron el deceso casi de forma instantánea.
La inacción preventiva ante las reiteradas señales de alarma encendió la indignación social en Lomas de Zamora. Núñez contaba con antecedentes penales y una denuncia previa por violencia de género radicada por una expareja. Además, la propia Noelia Rivero lo había denunciado penalmente dos meses antes de su muerte por un hecho de hurto de dinero a través de transferencias electrónicas realizadas desde su teléfono celular. Frente a este panorama, agrupaciones estudiantiles, feministas y sociales convocaron a una masiva movilización hacia la Comisaría 3° de Temperley bajo las consignas del colectivo «Ni Una Menos».

La jornada de protesta pacífica se vio empañada por un desproporcionado operativo de seguridad dispuesto por las fuerzas policiales, que procedieron a vallar un perímetro de tres cuadras a la redonda en torno a la seccional policial. Las organizaciones convocantes denunciaron públicamente que personal policial civil, carente de cualquier tipo de identificación reglamentaria, agredió de manera física y censuró a una trabajadora de prensa independiente mientras registraba los acontecimientos sobre el puente peatonal de la estación ferroviaria de Temperley. El encuentro culminó con la realización de una asamblea donde las oradoras fustigaron con dureza la presunta inacción judicial y la complicidad estatal ante los casos de violencia machista.
El equipo es indispensable para preservar alimentos y vacunas de 79 abuelos ante los constantes cortes de luz.…
Un asalto callejero a una jubilada desató una veloz persecución policial por las calles de Banfield que culminó…
El rápido despliegue de los Bomberos Voluntarios evitó que las llamas se propagaran a estructuras linderas. Hubo cortes…
La Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires no logró habilitar el tratamiento sobre tablas de…