4245-0439

Una minuciosa investigación judicial liderada por la Unidad Funcional de Instrucción Nº 5 de La Matanza, bajo la dirección del fiscal Juan Marcelo Diomede, logró desmantelar una compleja estructura criminal que realizaba extorsiones millonarias. Los cabecillas de la organización operaban de forma coordinada desde el interior de los pabellones de las unidades penales de la Zona Sur del Conurbano: la Unidad N.º 40 y la Unidad N.º 58 de Lomas de Zamora, junto a la Unidad N.º 24 de Florencio Varela.
El modus operandi de la banda se basaba en la ingeniería social y el chantaje digital conocido como ‘vishing’. Desde las celdas, los reclusos utilizaban teléfonos móviles de contrabando para crear perfiles falsos de escorts y acompañantes en plataformas de encuentros como ‘Gemidos TV’. Mediante canales de Telegram, adquirían bases de datos filtradas y confidenciales para identificar números telefónicos, domicilios particulares e información sobre los entornos familiares de los usuarios que accedían a estos sitios web.
Con los datos en su poder, los extorsionadores amedrentaban telefónicamente a sus víctimas. Mediante audios de extrema violencia y amenazas de atentar contra sus viviendas o exponer las búsquedas web ante sus esposas, exigían transferencias bancarias y entregas de efectivo. Una de las víctimas identificadas en la causa, de iniciales C.L., llegó a pagar la alarmante suma de 10.000 dólares en efectivo y realizó transferencias por otros 3.000.000 de pesos por temor a las represalias del grupo criminal.
Las pericias sobre las cuentas bancarias utilizadas para diversificar el dinero sustraído revelaron movimientos de entre 13 y 30 millones de pesos. El escándalo escaló a nivel institucional tras comprobarse que una parte de las ganancias se destinaba a la compra de favores del personal penitenciario. Durante los 37 allanamientos simultáneos, la policía detuvo a la oficial de la Fuerza Barrial de Aproximación Maia Camila Geraldine Aranda (21), y a los agentes penitenciarios activos Víctor Damián Maidana (37) y Agustina Julieta Prisila Aranda (23), acusados de facilitar el ingreso ilegal de celulares y routers Wi-Fi a las celdas.
Además de los efectivos policiales y penitenciarios, la policía arrestó a los civiles Leandro Gabriel Prado y Lucas Alejandro González, sindicados como los encargados de retirar el dinero de las extorsiones en la vía pública. Durante las requisas domiciliarias y carcelarias se incautó un importante arsenal, que incluye pistolas calibre 9 milímetros, chalecos antibalas y dispositivos tecnológicos que serán sometidos a peritajes informáticos en las próximas horas.
El implicado había cortado su tobillera electrónica a las pocas horas de haber recibido el beneficio judicial en…
El Municipio de Lomas de Zamora implementó la onda verde en la avenida Hipólito Yrigoyen, uno de los…
Se trata de ‘Escritos desde la cárcel’, una obra gestada tras siete años de talleres de lectura y…
El intendente Federico Otermín recorrió la zona junto al obispo de la Diócesis de Lomas de Zamora, Monseñor…