4245-0439

El deterioro del poder adquisitivo y el aumento sostenido de los precios de la canasta básica reactivaron en Lomas de Zamora una estrategia de supervivencia que los argentinos conocieron bien hace más de dos décadas: el trueque. En el corazón del barrio Santa Catalina, la Pastoral Social coordina un nodo de intercambio donde cientos de vecinos se reúnen cada domingo para intercambiar lo que tienen por lo que necesitan. Esta iniciativa, lejos de ser solo un mercado de pulgas, se estructuró como un sistema económico alternativo para enfrentar el contexto asfixiante actual.
El funcionamiento del nodo se basa en la capacitación brindada por la Red Lases y la influencia de especialistas en sistemas de intercambio. Para facilitar la dinámica, crearon el «Sol», una moneda social que funciona con una paridad de uno a uno con el peso argentino. Cada nuevo integrante recibe un crédito inicial de 5.000 Soles para comenzar a operar. Según explicó Melany Malén Borre, coordinadora del espacio, el objetivo principal es «darle una mano al vecino» que ya no llega a cubrir las necesidades básicas con su salario o asistencia social.
A diferencia de otras ferias, donde pueden prevalecer las artesanías o antigüedades, en el trueque de Santa Catalina el pulso lo marca la necesidad alimentaria. Los puestos, ubicados en la intersección de Manuela Pedraza y Soldado Zelarrayán, muestran una clara tendencia: la mercadería y la comida son los bienes más preciados. Es habitual ver a familias intercambiando prendas de vestir de sus hijos o juguetes por paquetes de arroz, fideos o leche. Este fenómeno refleja la profundidad de la crisis en los barrios periféricos del Conurbano Bonaerense, donde el acceso a la proteína se volvió un lujo para muchos.
La organización implementó medidas de seguridad para garantizar la transparencia del sistema. Los «Soles» no circulan fuera del predio; quedan resguardados en sobres individuales para evitar falsificaciones o robos. Esta metodología permite que el capital de cada vecino esté protegido y disponible cada domingo de 11 a 13 horas. Además, se mantiene la modalidad de intercambio directo o «bien por bien» para aquellos que prefieren no utilizar la moneda social. La asistencia ha crecido de manera exponencial en los últimos meses, obligando a los coordinadores a ampliar los espacios de recepción.
Este resurgimiento de los clubes de trueque en Lomas de Zamora actúa como un termómetro social que alerta sobre el estado de la economía popular. Mientras que en las grandes urbes se discuten índices macroeconómicos, en Santa Catalina la realidad se traduce en la búsqueda de alternativas para que no falte un plato de comida en la mesa. La experiencia del trueque no solo ofrece una solución material, sino que también fortalece los lazos de solidaridad entre vecinos que comparten la misma angustia frente a la incertidumbre económica del país.
Tras semanas de intensa búsqueda y tareas de inteligencia, la Policía Bonaerense capturó a Matías Ezequiel Daller, señalado…
Casi 90 mil afiliados votan este martes en 2.023 mesas distribuidas en toda la provincia de Buenos Aires.…
El Municipio organiza «Lomas por la Patria en Comunidad», una jornada gratuita con música en vivo, bailes folklóricos…
El Consejo Interuniversitario Nacional, la Federación Universitaria Argentina y el Frente Sindical de las Universidades Nacionales convocaron a…